Transcribe your podcast
[00:00:16]

La caza del gallo, la torre, como cada mañana Buenos días de nuevo, Rafa.

[00:00:20]

Buenos días otra vez, Carlos. Hay palabras que revelan que quien las pronuncia sólo pretende llenar el silencio. Fórmulas huecas de Coutts de saldo como resilencia o transformación. Una hora duró el discurso de Sánchez a la casa de América de Madrid.

[00:00:34]

Una hora que es el tiempo que calcularon que los medios gráficos tendrían suficiente material de los asistentes. Qué era lo importante? Una foto con intención apabullante como para que Pablo Casado sienta el vértigo del consenso. Lo cierto es que allí estaba todo el mundo.

[00:00:48]

Bueno, todo el mundo menos Castells, del que empezamos a sospechar que jamás haya existido y sea sólo un avatar creado por un bromista del gabinete presidencial. Volvamos al discurso. Ahí se pronunció la palabra fetiche unidad. Quién no quiere unidad cuando está en el gobierno?

[00:01:02]

Porque la unidad siempre arropa al gobernante y quien tiene es quien tiende la manta. Siempre se la aspirante. De ahí que lo que tendría un mérito descomunal sería pedir unidad cuando estás en la oposición. El deseo de unidad se le supone a cualquier gobernante. De ahí que sea precisa la mínima cortesía de informar a quien deseas unificar. Para qué le pide su apoyo? Porque Sánchez ha contado muchos cuentos sobre la recuperación y la resiliencia. Pero cuentas lo que cuentas.

[00:01:26]

No ha presentado ninguna, concluye la Torre. Concluye Pues concluyo, concluyo que de hecho es tan ridículo que Pedro Sánchez le solicita a Casado apoyo a un proyecto todavía inexistente, como que se lo niegue. Y es justo lo que ambos están haciendo. Por veredas tan ridículas discurren la vida política española.